«Estás podrida por dentro, querida»
El agujero en mi pecho se hacía cada día más grande No importaba qué hiciera, no podía detenerlo Tiene sentido: no detienes lo imparable Pero pararía, tenía que creerlo Algunas veces, se hacía casi imperceptible Como una tenue brisa en un día soleado Otras, sin embargo, mis pedazos eran capaces de herirme ¿Quién hubiera imaginado que un puñado de ilusiones podía cortar tanto? La pregunta … Seguir leyendo «Estás podrida por dentro, querida»