Están en los partidos, eventos, pasillos y hasta en tu salón ¿sabes quiénes son?
Si hay una Organización Estudiantil que seguramente todos conocemos son las y los Aztecas Pom Pom. Siendo yo misma parte de una Organización Estudiantil, entiendo hasta cierto punto los engranes que circulan y se acomodan para que funcionen. Así es que, contacté a Natalia Ruiz Enríquez, la nueva capitana y nos sentamos a platicar. Pom desde primer semestre, entró a la Organización en línea. En su paso entre sexto y séptimo semestre de la licenciatura de Psicología Clínica, fue elegida mediante votación interna como presidenta y capitana. Una de sus primeras tareas fue convocar las audiciones semestrales para reclutar nuevas y nuevos integrantes. Tan solo este otoño más de cien correos se escribieron solicitando informes y al menos 80% de esas personas asistieron a las audiciones, nos dice Natalia. Para presenciarlo con mis propios ojos, me permitió asistir al primer día de audiciones el miércoles 4 de septiembre. Tres grupos con más o menos 25 interesadas e interesados, llegaron a CE-209A; la cita era a las 16:30 horas y 15 minutos antes, la fila ya se formaba mientras las y los Poms coordinaban, registraban, fotografiaban y acomodaban a las nerviosísimas personas expectantes. Me acerqué a algunas de ellas para preguntarles qué las motivaba a venir: diversión, curiosidad y experiencia previa en baile fueron respuestas frecuentes.
Pasada la explicación de la dinámica y el calentamiento, se les enseñó una coreografía –diferente miércoles y jueves para evitar preparación anticipada– y entonces sí, empezó lo interesante. Varias y varios Poms aparecieron a cuentagotas en el salón, hojas y lapicero en mano, listos para evaluar las habilidades de baile. Detalles más, detalles menos, los mismos que entraron salieron por la puerta sin ninguna pista de qué tan cerca estaban de unirse al equipo.
¿Y luego qué? El proceso es apresurado; la noche después ambas audiciones, Natalia mandó correos a quienes pasaron a la siguiente fase para programar una entrevista que tomó lugar el viernes 6 de septiembre. A puerta cerrada, las y los Poms platicarían individualmente con cada persona en busca de entusiasmo, carisma, disponibilidad y, por supuesto, con las habilidades de baile. Si todo sale bien, el 10% de quienes aplicaron probablemente entrarán al grupo, pero las cifras dependen de cuántas personas hayan salido el periodo pasado y cuántas interesadas tengan lo que busca el equipo.
Aquí valen la pena unas notas: de piruetas, saltos complejos y acrobacias, ni hablar… su límite es el cielo, literalmente. Por seguridad y a falta de coach se les pide que las eviten y que sus coreografías sean bailes, sin dejar de ser creativos, claro. Además, está el muy caro asunto de los uniformes, cuyo precio específico prefirieron no compartir. Recordemos que dentro de cada Organización Estudiantil no existe la tesorería ni los presupuestos; también, son pocas las oportunidades de conseguir financiamiento, como solicitarlo a Desarrollo Estudiantil o al Consejo Estudiantil, aunque incluso con eso, no se cubren todas nuestras necesidades individuales. Con todo y los ‘pero’, es evidente que no se han desalentado las personas que audicionan cada semestre para unirse al grupo. Al verles espero que notemos su dedicación, esfuerzo y resiliencia, que de eso nos falta a todos.
Alejandra Gallardo Díaz
Editora en Jefe
alejandra.gallardodz@udlap.mx