El que olvida, repite, y quién finge ignorancia, rechaza su vulnerabilidad 

¿Por qué, pese a ser negativas, deberíamos leer las noticias? 

Es casi imposible no conocer la realidad que nos acecha; México ya no es de gente trabajadora, ahora es del narco. Porque la vida tiene un precio barato y la libertad depende de un hilo; porque el Estado es una máscara y las políticas públicas una burla; porque el miedo es real y la esperanza es un privilegio. 

En cualquier lugar y en cualquier momento, si te toca, te toca. Ya no se trata de meterte en asuntos riesgosos; ahora es sobre estar en el lugar equivocado, a una hora inoportuna y cerca de una persona incorrecta. 

Lo cierto es que ya no depende de nosotros (y una parte de mí, cree que nunca lo fue). 

Casos como el homicidio de Siria Fernanda Villalobos (Risco, 2024), Laura “N” (Aceves, 2025) y Gael (Vivanco, 2025) lo demuestran. 

Entonces, ¿acaso eso no nos categoriza como vulnerables? Es así, somos vulnerables y, si bien puedo entender lo aterrador que suena, fingir ignorancia no nos hace ningún favor. No desaparece el riesgo, no contiene a los victimarios y no cubre los casos, aunque sí los encubre. 

No lo olvidemos, hoy podemos encontrarnos en el lado de los vivos y libres, mientras que mañana las cosas pueden invertirse y colocarnos al lado de los muertos y los esclavos. Lo que me lleva a la siguiente pregunta: ¿querrías que la gente te olvidara? 

El mundo no se detiene por las muertes; cada una de nuestras vidas continúa con indiferencia. Pero si los susurros de tu nombre permitieran aumentar, aunque sea un poco, tus probabilidades de ser encontrado o de ser liberado, ¿qué harías? ¿Puedes decirme con absoluta certeza que no rogarías que la voz de tu familia sea escuchada, que tu historia no sea abandonada y que tu ausencia importara? 

No quiero ser olvidada ni olvidar. 

No quiero que muera mi esperanza ni la esperanza de quienes siguen sin llegar a casa. 

No quiero que me deje de doler ni que no les duela a otros. 

No quiero ignorar y les aseguro que tampoco quiero ser ignorada. 

Sí, es complicado leer sobre la tortura y la muerte, es dañino quedarse solo con todo lo que está mal en este contexto y la solución no es sumergirnos en la desesperación, pero fingir que ese lado de la moneda no existe afecta más de lo que crees, y todos merecemos ser más que una simple cifra o una carpeta que acumula polvo. 

Es importante leer las noticias y aún más importante que nos importen. 

Mariana Galicia Huanitl 

Reportera de Opinión 

mariana.galiciahl@udlap.mx