Autora: Mariana Hernández Tadeo
Testigo
Vino descalza,
arrastrando su falda de cera.
Vino aquí
para no morir sola.
Se hincó ante Dios
con la cara arrugada
con brazos a punto de tronarse
con un nido de moscas en el pelo.
Confundí la llama del cirio
con el temblor de su cuerpo.
Le vimos morir tres personas
cuando la luz tocaba la piel celeste
del vitral,
cuando se iluminó la iglesia
y afuera dejó de llover.
Fusión
La noche tiñe tu boca de azul
han crecido flores en tus manos
la tierra sustituye tu sangre
el vientre se te hace estanque
te has vuelto hogar de gusanos
cuerpo fértil donde nace la vida,
cualquier vida
menos la tuya.
Parto de la Luna
Entró en bata blanca
cara pálida
respiración cor ta da,
su vientre subía
bajaba,
en los gritos
escupía polvo.
Tenía los labios de Neptuno
(azules, casi negros).
El doctor abrió su abdomen
con la punta
filosa
de una estrella,
pero fue tarde para la Luna,
sus hijos padecieron
le quedaron heridas
por todo el cuerpo.
Ahora,
el Mictlán del cosmos
es la tierra.
Sobre la autora
Mi nombre es Mariana Hernández Tadeo, tengo 20 años y soy del Estado de México. Soy estudiante de la licenciatura en Literatura en la Universidad de las Américas Puebla. Disfruto de la escritura creativa, pero sobre todo de elaborar poesía, puesto que considero que ocupa el lenguaje más vulnerable del ser humano. Por otro lado, la obra literaria de Federico García Lorca me ha inspirado mucho para poner como elemento principal la imagen en la poesía, por lo que me gusta retratar cosas curiosas en mis poemas, justo como en mi poema “Parto de la Luna”.