Tardarse en arreglarse parece un regalo
Leer por aburrimiento algo inusual
Y ¿es acaso el sol más brillante?
¿O tan solo perdí práctica en admirarlo?
Había olvidado la belleza del polvo cuando la luz o cruza
Hacía tanto que no contemplaba el silencio como lo que era
Calma
Hacía mucho que no comía solo con el sabor en mente
Hacía mucho que no me permitía contemplar la nada
y pensar: ¡rayos, que aburrida que estoy!
Las esperas se me hacen más largas,
pero no por eso menos productivas
La paciencia he descubierto, la observación se ha reactivado
y mi imaginación he reconectado
He visto niños jugando con sillas, saltando como aventureros salvajes,
he oído discusiones sobre café, balances y ropa
y he pensado: bueno si, ese tono verde le queda bien señor.
Incluso he respirado, olido la acera, el smog,
la colonia del señor en la sala de espera,
mis sentidos salieron de su año sabático
y vivieron una vez más.
Y bueno, que es lo curioso del porqué todo esto,
fácil, se rompió mi celular.
Loana López Vásquez
Jefa de redacción