Tita es una mujer apasionada, amorosa y claro, una excelente cocinera. Su propio instinto le manda a querer amar, pues como toda persona que comprende la ternura del arte de la cocina, entiende también la tersura y la necesidad que las personas tienen del amor, de las caricias, únicos respiros que le hacen a uno sentirse vivo. Pero mamá Elena, siguiendo las tradiciones mexicanas que imperaban en aquellos años revolucionarios, no permitirá que su hija menor rompa la costumbre para casarse, Tita deberá hallar la manera de que su caja de fósforos no desfallezca, abandonada sin el aliento de su siempre enamorado.
Laura Esquivel, ganadora del premio ABBY (primera vez que se entrega a un autor mexicano) utiliza el realismo mágico para enamorarnos con una historia que se le antoja a cualquiera… que abre el apetito de la imaginación, y en el que el placer de una lectura amena y provechosa se convierte en el aperitivo más suculento para salir y vivir.
Marco árcega C.
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