Saquen sus rosarios de nuestros ovarios

El 25 de Septiembre pasará a la historia.  Recuerdo la felicidad que invadió mi cuerpo al recibir la noticia que al aborto había sido despenalizado en Oaxaca. ¡Lo estamos logrando! pensé. Veía a la marea verde fluir por mis redes sociales, y me emocionaba ver cómo mis amigas -algunos amigos también- celebraban conmigo.

Este hecho me sigue llenando de felicidad, casi al punto de hacerme olvidar el contexto de la sociedad en la que vivo. Una sociedad que aún se rige por la iglesia, que censura cruces peatonales y que criminaliza a las mujeres por tomar el control de sus cuerpos.

Con 32 votos en contra, siete abstenciones y cero votos a favor, el Congreso de Puebla rechazó la despenalización del aborto. El único cambio realizado a esta ley fue la reducción de la pena, la mujer ya no debe cumplir cinco años en prisión, ahora solo uno.

En Puebla, están permitidas cuatro causales para la interrupción legal del embarazo: si pone en riesgo la salud de la mujer, si el producto tiene graves alteraciones genéticas, si es resultado de una violación,  o si el aborto fue provocado de manera imprudencial. Al solo permitir estas cuatro causales queda claro que a nuestros legisladores no le importa “salvar” vidas, lo que les importa es castigar a las mujeres, porque solo tenemos acceso a este recurso cuando nuestro cuerpo ha sido violentado previamente. Aparte, estas causales muestran que el aborto se sigue considerando un problema moral, y no de salud pública. Esto es grave; debido a esto miles de mujeres se ven forzadas a realizarse abortos en condiciones de clandestinidad lo cual, muchas veces, resulta en su muerte.

El decir que el aborto es un asesinato no es libre expresión -argumento bajo el cual se cobijan los provida- es una forma de opresión. No nos debemos tomar a la ligera la expansión de estas ideas, por ellas las mujeres en Puebla siguen siendo criminalizadas. No caigamos en la idea que cada quien tiene su opinión, no en tema como este. No se trata de opiniones, sino de derechos. Discutamos este tema, no dejemos que la gente siga teniendo ideas falsas. Las mujeres que abortan no son unas fáciles irresponsables, son mujeres conscientes de que la maternidad es un deseo y no una imposición.

Ya no más mujeres en la cárcel, ya no más mujeres muertas. Hablemos sobre el aborto, dejemos de verlo como un tema tabú; es una realidad que tenemos que enfrentar. Dejemos nuestros prejuicios de lado y exijamos que los derechos de las mujeres se respeten. Recuerden, educación sexual para prevenir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir.

Mayte Berenice Vázquez Moreno

mayte.vazquezmo@udlap.mx

 

Last modified: 17 octubre, 2019

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