EL AGITADOR
Corría el año de 1926, casi al final de la revolución mexicana, una época de caos. Después de que Porfirio Díaz abandona el poder en 1911, los caudillos mexicanos decidieron luchar entre ellos hasta que todos murieran, no obstante, con la muerte de los caudillos que simbolizaban la revolución, grupos armados seguían organizados y luchando entre ellos, a tal grado que algunos historiadores aproximan que murió un tercio de la población mexicana en esta época. Fuera de México había una guerra mundial que nunca preocupó, era suficiente la violencia que se generaba dentro del país.
En medio de este contexto de caos y muerte, el muralista Diego Rivera se encontraba pintando en la Universidad Autónoma de Chapingo su mural “El agitador”. En él mostraba a un hombre de rasgos indígenas, señalando a una multitud enardecida de campesinos armados con picos y martillos, dentro de la tierra había otros hombres semidesnudos explotando minerales en condiciones visiblemente precarias; es admirable el trabajo de los artistas en medio de la guerra y Diego Rivera explicaba en un mural la realidad de México.
El agitador en el mural de Rivera representa a ese caudillo mexicano que es capaz de mover multitudes, en este caso campesinas, que deciden abandonar sus tierras y luchar por ideales que muchas veces no entendemos, como justicia, tierra o libertad, se identifican con otros trabajadores como son los mineros, que desde el tiempo de la colonia han trabajado en condiciones precarias y rompen con ese cerco de soledad muy característico del mexicano que nos hace pensar “no es mi pedo”.
Pero ¿quién es el agitador? Viendo la realidad actual del país podemos encontrar grupos de autodefensa en Michoacán y Guerrero, Caracoles chiapanecos celebrando su autonomía y los 20 años del levantamiento zapatista, comunidades Yaquis peleando por el agua, maestros ocupando diferentes zócalos en la república, 132 jóvenes universitarios pidiendo cambios a candidatos presidenciales y un mural que ha trascendido su creación a principios del siglo pasado para convertirse en un fantasma que recorre al convulsionado México que parece listo para romper su cerco de soledad y empezar a decidir a diferentes niveles.
En realidad el agitador de Diego Rivera no es simplemente una persona, o un caudillo, puede ser una idea ¿lucharías porque vives injusticas? O puede ser un sentimiento ¿lucharías porque tienes miedo? Sin duda alguna en el país existen diferentes movimientos de la sociedad civil en donde la gente se está organizando e identificándose con otros grupos para cambiar su realidad, la pregunta más importante a contestar en este momento es ¿por qué te agitarías? ¿Lucharías por conservar tu realidad o cambiarías?
Alan Betancourt Torres