Plasticon Valley
Como cada año, se realizó en Las Vegas, Nevada el Consumer Electronic Show (CES), y aunque este año no fue distinto a los demás (un gran lugar de suelo de concreto repleto de electrónicos por todos lados) podemos rescatar lo más importante que nos dejó el mismo.
Uno de los principales atractivos del CES este año fue la tecnología 4K de la cual tengo mucho de qué hablar pero que creo debo guardar para otra columna.
Aunque no contó con un stand, Netflix fue una de las compañías más mencionadas durante este show, quizás por sus anuncios como el ofrecer sus series originales — House of Cards: Season 2, por ejemplo— en 4K, siendo así la primera distribuidora de gran tamaño en ofrecer este contenido en esa resolución.
Cámaras, teléfonos, automóviles y drones formaron parte de lo exhibido en el CES, pero nada destacable, salvo algunas excepciones; como el i-Road, un vehículo de transporte personal, o tecnologías como la de Audi que analiza los semáforos y decide si apagar el motor y cuándo iniciarlo. Sin embargo, entre toda esta maraña de cosas, debemos mencionar a Sony ¿la razón? hacía mucho tiempo que no veíamos a esta compañía lanzarse a innovar y hacer cosas extrañas, como su proyector de pared, que nos permitirá estar en una calle de Japón de tamaño real; o su concepto de juegos en la nube con “PlayStation Now”.
Finalmente, cabe mencionar lo mejor del CES 2014: el Oculus Rift, Crystal Cove; quienes robaron el show, al igual que el año pasado, mejorando su visor de realidad aumentada con mejor resolución y un tiempo de respuesta natural del cual vale la pena hablar en otra ocasión.
Arturo Jain