«I don’t feel that I’m using technology, I don’t feel that I’m wearing technology, I feel that I am technology»- Neil Harbisson.
Como la composición de su nombre lo indica (Cibernético + Organismo) un cyborg es un organismo biológico que, a través del uso de la tecnología en la forma de “prótesis”, mejora o extiende las funciones de su cuerpo de manera que pueda adaptarse a nuevas necesidades. Personajes como los Cybermen de Doctor Who, los replicantes de Blade Runner, e incluso Tony Stark de Iron Man, entran dentro de la categoría del cyborg, sin duda uno de los temas más recurrentes tratados en la ciencia ficción en literatura, cómics y cine.
Sin embargo, hay quienes proponen que el cyborg no solo pertenece a la ciencia ficción desde finales de siglo XIX, sino que es una figura que se ha formulado, reconfigurado y mantenido desde los inicios del Homo Sapiens Sapiens en el planeta Tierra. Finalmente, la evolución de nuestra especie desde un principio ha estado profundamente ligada al desarrollo de tecnología como extensión de nuestras capacidades biológicas, desde lanzas y cuchillos para cazar animales enormes, hasta aplicaciones de smartphones que permiten la comunicación instantánea entre grandes distancias, pasando por pinturas rupestres, la invención de la escritura y los USB como extensiones de memoria. Las barreras entre lo “natural” y lo “artificial” se difuminan, al igual que lo hacen la “realidad” y la “ficción”, ya que bajo esta perspectiva todos somos cyborgs.
¿Qué viene para nosotros, los cyborgs, en el futuro? No es necesario pensar más allá del caso del artista Neil Harbisson. Originalmente nacido con una condición que sólo le permitía ver el mundo en blanco y negro, Harbisson desarrolló una prótesis llamada “Eye-borg” conectada directamente a su cabeza, que le permite ver toda la gama de colores, e incluso asignarle colores a frecuencias de luz fuera de la capacidad humana, por medio de un sistema de percepción y traducción de información transbiológica. Su prótesis, ahora permanente, le consiguió a 2013 la distinción de ser el primer humano en ser legalmente reconocido como un cyborg, al ser listado de esta manera en su pasaporte inglés tras años de debate y negociación burocrática. Es su visión que los humanos no solo utilizamos la tecnología, sino que somos tecnología.
Jean Carlo Medina