Lammily

Genderland

En 2013 el investigador e ilustrador Nickolay Lamm lanzó al internet una campaña para producir a la muñeca Lammily, que a diferencia de su competencia (Barbie) tiene las medidas promedio de una chica norteamericana de 19 años.

Las diferencias son notables; la muñeca ha reducido su estatura, tiene un ancho de espalda normal, piernas más anchas y le ha bajado drásticamente a la cantidad de maquillaje. La muñeca ha recibido buenas y malas reacciones, por un lado encuentra uno todo tipo de burlas que afirman que las mujeres exageran en cuanto a las supuestas exigencias de belleza que se les imponen; como ejemplo ponen a ActionMan y declaran que si ellos no se sienten afectados por sus estándares de masculinidad nosotras tampoco deberíamos ser tan dramáticas.

Como podrán suponer estoy en total desacuerdo porque los juguetes de niños y niñas dan mensajes diferentes; por un lado los juguetes para niñas de alguna u otra forma siempre están enfocados a su belleza (kits de maquillaje, Barbie estilista, tocadores de princesa, uñas postizas, etcétera) e implican una actividad en casa (cocinitas, escobas, nenucos) o la pasividad (juegos de té). Por otro lado las imágenes femeninas no sólo abundan en la industria de la publicidad, incrementando la presión sobre aquellas que no encajan en los estándares que muestran, sino que cada vez la edad en la que las niñas son empujadas al concepto de belleza es menor. Como ejemplo podemos poner a las muñecas Baby Bratz: se trata de bebés que usan maquillaje, tacones y mini faldas; o mencionar el caso de la niña de 10 años que modeló para Vogue.

También me pongo a pensar que el género masculino, aunque realmente no se encuentra expuesto de la misma forma a los estándares de belleza (ejemplo de esto son todas las series de televisión en las que un hombre promedio o un tanto descuidado en cuanto a su físico tiene como pareja a una mujer delgada: How I met your mother, Big Bang Theory) hay algunos hombres a los que sí llegan a afectar los estándares requeridos, por lo que los casos de bulimia y anorexia han aumentado drásticamente en los últimos años. Todos somos susceptibles a estos modelos y en lugar de apuntar hacia uno u otro lado buscando quién es el más débil, quién está exagerando o quién es el culpable, deberíamos celebrar este tipo de iniciativas (y todos los tipos de cuerpo).

Nury Nada Más

Nuri.rubinmo@udlap.mx