Mujeres machistas

Cafeína para despertar

El sábado 8 de Marzo –tengo que admitir– en lo último en lo que pensé fue en que era el “Día Internacional de la Mujer”. La verdad no me pronuncié al respecto, no felicité a mi mamá, ni le compré flores, así como tampoco me indigné al ver como otros lo hacían. Dediqué mi tiempo, en cambio, a observar la cantidad y diversidad de opiniones sobre el tema publicadas en Facebook y tratar – en medida de lo posible – hacerme de una propia.

Admiro la lucha y la conquista de la mujer –así como admiro la lucha de los negros, de los indígenas, de los homosexuales y de muchos otros sectores de la sociedad–, en pos de lo que hoy, para mí, forma parte de algo completamente natural: votar, estudiar, ejercer, decidir, poder opinar y vestir como me guste. Creo que a la humanidad le falta mucho para aprender a entender y a respetar; siempre he creído que el respeto comienza con uno y tal vez es ahí donde nos hemos equivocado en primer lugar.

Es curioso como nunca pensamos en que aquello que nos reprime, también nos educa; déjenme ponerles un ejemplo: ¿Cuántas veces han escuchado decir a una mujer “ esa vieja es una puta”? ¿Cuántas veces tú como mujer lo has dicho? O ¿criticado a una por cómo se viste, lo que dice, hace o deja de hacer? No creo que exista sociedad machista, planeada y sostenida sólo con el trabajo de los hombres, creo que nosotras hemos contribuido alguna vez con esta práctica, que el sábado antepasado, repudiábamos al unísono; y no me refiero sólo a mujeres que maltratan físicamente a otras o a madres que les imponen a sus hijas un determinado rol de servidumbre con sus hermanos o con su padre; el machismo femenino también está en lo que decimos: “las mujeres no se ven bien fumando”, “ se embarazó por pendeja”, “ ella no es una niña bien” o “ es súper marimacha” .

Y es que resulta tan ridículo el tipo de adjetivos que utilizamos para diferenciarnos entre nosotras ¿Qué es “una niña bien?, ¿qué define si soy o no una “puta”?, ¿embarazarme me convierte en una pendeja? Y en todo caso ¿qué es ser una pendeja?.

Yo decidí utilizar el 8 de Marzo para reflexionar sobre los prejuicios que tenemos de unas a otras por cómo decidimos vivir. Si vamos a continuar esta lucha, creo que debemos ser coherentes con lo exigimos y asegurarnos que no estamos reproduciendo el mismo comportamiento que condenamos.

María Fernanda Soria Cruz

maria.soriacs@udlap.mx