La Universidad cuenta con 50 hectáreas de áreas verdes. Cada año, la institución invierte alrededor de 55 millones de pesos para su conservación. El 70 por ciento del agua utilizada se trata en la planta ubicada en Humanidades.
El programa de inducción revela, semestre con semestre, que los alumnos de nuevo ingreso se enamoran del campus. No obstante, hay áreas dentro de la Universidad cuyo mantenimiento podría parecer dudoso. El estanque del jardín de la meditación y la Ecozona son muestra de ello.
Este ejemplar de La Catarina presenta algunos de los proyectos que la institución tiene en materia de sustentabilidad y también da cuenta de los que necesitan algo de atención. De la misma forma, nos aventuramos en los proyectos ecológicos que existen en la región, tales como la promoción del ciclismo en Cholula y Puebla o el Eco-teatro a inaugurarse el próximo año.
Todas estas iniciativas buscan promover un lugar en donde sea más fácil respirar. Sin embargo, resulta muy difícil hacerlo en un país en donde hay hechos que le quitan a uno el aliento. El viernes, a raíz de la detención de tres sicarios, las autoridades hallaron restos humanos, que se presume, son de los normalistas de Ayotzinapa.
Verde que te quiero verde. Eso queremos. Una Universidad y un país en donde se pueda respirar: en el que sí haya terrenos limpios, pero también en donde haya transparencia y deje de haber impunidad. Un México que pueda jactarse de cristalino: en todos los sentidos.
Consejo Editorial 2014 – 2015
Fotografía de Ana Paula Vega