Primavera 2015 marca mi sexto y último semestre como columnista de La Catarina. Con más de 50 publicaciones a lo largo de este tiempo, ha llegado el momento de graduarme y despedirme de esta etapa.
Amicus Curiae significa “Amigo de la Corte”. En Derecho consiste en que una institución especializada entrega al juzgador una opinión sobre un caso en concreto, de manera que el juez pueda entender mejor los pormenores de un caso particularmente complejo. Por tanto, digamos que yo soy el Amicus Curiae y ustedes los juzgadores.
Mi opinión, que siempre busco fundamentar, pueden tomarla, o no, para enriquecer su juicio sobre temas de actualidad.
Durante mi estancia en la UDLAP he tratado de decirle que sí a todo. Considero que la etapa universitaria es el momento ideal para involucrarse en el máximo número de actividades, al fin y al cabo, jamás volveremos a ser tan jóvenes y libres como lo somos ahora. Esta forma de pensar me ha llevado orgullosamente a formar parte de La Catarina, como columnista y Jefe de Opinión; del Consejo Estudiantil, en la Mesa Directiva de Derecho y Poder Judicial; de Elocuencia 8080 con el programa de radio Ius Stare (transmisiones lunes de 16:00 a 18:00 hrs); de distintas organizaciones estudiantiles, en especial de la Sociedad de Debate; en fin, estoy convencido de que al mirar en retrospectiva siempre estaré satisfecho con haber aprovechado al máximo mi estancia en esta hermosa universidad. Pero de momento, queda suspendida la despedida e inaugurado el trabajo, es así que en mi siguiente entrega, a la luz del atentado en contra de la revista Charlie Hebdo, quisiera preguntarles: ¿cuál consideran que es el nivel de libertad de expresión que se vive en la UDLAP?; ¿podría la UDLAP decir “Je suis Charlie”?
Espero sus comentarios en mi correo.
RUBÉN ALVAREZ E.
ruben.alvarezer@udlap.mx
