El diseño no es solo la apariencia,
el diseño es cómo funciona». Steve Jobs.
En la actualidad el término analfabeta funcional es utilizado como referencia hacia todas aquellas personas que presentan una limitación al momento de interactuar con las tecnologías de la información, es decir, quienes presentan algún tipo de dificultad al momento de utilizar un procesador de texto, un navegador web o un smartphone de manera eficiente.
Mi pregunta es: ¿cuántos de nosotros sabemos utilizar realmente cada una de las funciones que nuestro preciado celular puede realizar? Hoy en día, sin importar donde estemos, sólo es necesario girar la cabeza para encontrarnos a una persona haciendo uso de los, ya no sólo de moda, sino necesarios, smartphones.
En mi caso me causa cierta vergüenza decir que si un experto en TI observara el uso que le doy a mi dispositivo, no tendriacute;a ningún problema en llegar a llamarme analfabeta funcional.
Y es que durante esta semana una tarea que debería ser tan sencilla: trasladar mis contactos de un dispositivo a otro, se volvió todo un tormento para mí. Descubrí que mis contactos no sólo estaban guardados en mi teléfono móvil sino que se hallaban dispersos por cada una de las cuentas de correo que había en el.
Mientras yo juraba que algo malo pasaba con mi cuenta de icloud, por no satisfacer correctamente mis necesidades, me convertí en objeto de burla de mi hermano. Claro, en comparación con él y sus sabios conocimientos en TI, yo soy una simple mortal enfrentando sus limitantes.
La mayoría de nosotros nos consideramos expertos en el uso de teléfonos inteligentes, incluso más de uno se ha burlado de sus padres por no adaptarse a estos de un día para otro. Pero en realidad, más allá de utilizar Facebook, Twitter y Whatsapp, y en algunas ocasiones convertir nuestro teléfono en un gestor de correos electrónicos y recordatorio de eventos; ¿explota cada una de las capacidades con las que cuentan dichos dispositivos?
MARA VILLACÍS D.
mara.villacisda@udlap.mx
