Eran casi las nueve de la mañana de un martes. Una escena muy extraña acontecía en el espacio para fumadores ubicado en el Jardín Central de la UDLAP. Un sujeto con gabardina gris y lentes cuadrados caminaba frenéticamente mientras peinaba el espacio con la mirada fija en el suelo; “71… 75… 89… 105…”, murmuraba rápidamente sin explicación alguna. Caminando con su porte característico llegó a la escena el Embajador Eminente Raphael Steger. “Joven Alvarez, qué está usted haciendo”– preguntó. Como si saliera de un trance, el sujeto apenas alcanzó a voltear y simplemente contestar: “155”.
El sujeto de esta historia era yo. Y no, no estaba sufriendo un episodio de delirio momentáneo por el estrés de los exámenes. Sucede que estaba en la fuente esperando mi siguiente clase, cuando una duda existencial me embargó: ¿cuántas colillas de cigarro habría tiradas fuera del cenicero en un día y hora cualquiera en el espacio para fumadores más concurrido de la uni?
Cuando conté 30, me preocupé; al llegar a 70, me molesté; pasada la frontera de las 100, mi mente se atrofió; al llegar a la cifra final, ya no me quedaba alternativa más que reír para esconder la indignación… 155 colillas tiradas en ese pequeño espacio. 155 colillas que estaban ahí, existiendo en el suelo, dañando la imagen de nuestro hermoso campus. 155 colillas que orgullosamente se erigían como monumento a uno de los más grandes defectos de un cuantioso sector de la comunidad universitaria: el valemadrismo.
“Fue justo lo que yo dije, que se iba a provocar la concentración de basura en ciertos puntos de la universidad”, me comentó el Embajador Steger. Ya se imaginarán mi cara al verme desarmado, imposibilitado para contradecir de forma alguna lo que me decía el Decano de Ciencias Sociales.
Fumadores: ¿les molesta que nos hayan confinado a espacios alejados y desprovistos de mobiliario y conexión a Internet?; demostremos que no somos los niños inmaduros que se empeñan en hacerse daño fumando, tengan la decencia de tirar su colilla en el cenicero que, literalmente, está a menos de 5 metros de ustedes. Ayúdenme a ayudarlos.
Rubén Alvarez Escobar
ruben.alvarezer@udlap.mx
