Hace dos semanas, escribí sobre las diferentes reacciones al éxito de Birdman en los Oscars, mencionando la reacción de una amiga mía que criticaba la imagen internacional de México, reflejada en los comentarios de Donald Trump. Aunque aún no concuerdo con tomar la opinión de un político de extrema derecha como referente, tras hablar con ella tuve que admitir una cosa: la imagen de México en el extranjero es mala y nos afecta a todos.
Hace seis meses, planeaba irme de intercambio durante el semestre de Otoño 2015. Después de revisar las universidades disponibles me decidí por Royal Holloway, universidad londinense que a mi parecer presentaba una muy buena opción. Después de preparar mis papeles y tomar el examen de idioma requerido por las universidades inglesas, creía tener todo listo.
La sorpresa me llegó de golpe a principios de diciembre, cuando ya no pude encontrar Royal Holloway entre los destinos ofertados para intercambios internacionales. Alarmada, llamé a la oficina internacional, donde me informaron que la universidad se había retractado de su anterior acuerdo con la UDLAP, “debido a la situación del país.”
Me quedé helada. Por supuesto, sabía de los horribles sucesos de Ayotzinapa y como muchos me había sumado a la reacción escandalizada de miles de mexicanos que exigían un país sin violencia. Sin embargo, nunca me había visto afectada de manera tan directa por la percepción internacional de la situación del país. Claro, estaban los comentarios de amigos extranjeros: “¿No te da miedo vivir en México?” Mi respuesta, sin falta, era “no”.
Últimamente, he tenido que repensar mi postura. Porque vivimos en un país peligroso. Vivimos en un país donde si antes se creía que viajábamos en burro, ahora se cree que vivimos rodeados de muerte (lo cual, tristemente, no es del todo mentira). Porque vivimos en un país al que hay universidades que temen mandar a sus alumnos.
Todo esto nos afecta, en la política, el turismo, la economía, la educación. Ese es el México que el resto del mundo ve, pero no es lo que yo veo. Nos falta reflejar nuestra belleza, nuestra valía, nuestra riqueza, nuestra cultura. Nos falta mostrar al mundo quienes somos en realidad.
El reciente triunfo de nuestros compatriotas en el mundo del cine es un paso adelante para demostrar al mundo el México que queremos que sea visto, pero es apenas un primer paso en un camino mucho más largo.
SOFÍA MARLASCA COUOH
sofia.marlascach@udlap.mx