Ni un ciclista más

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Cuando veo a un ciclista morir en la calle a causa de la imprudencia de otra persona me hace pensar,
¿qué le espera a la raza humana?. Es aquí, cuando se pierde todaesperanza en ésta y aumenta el grado de temor al salir a la calle en tu bici para llegar a clase de 8:00 am o para regresar a comer con tu mamá que te espera todos los días, como seguramente esperaban al joven de 25 años que fue atropellado el pasado 27 de agosto entre la Av. 16 de Septiembre y la calle 117 Oriente, en la ciudad de Puebla. Marcelo, hijo, hermano, padre –ser humano- murió al instante, después de ser embestido por un camión que iba a exceso de velocidad.

Esto es una reflexión para todos, para que valoremos la importancia de la vida, la nuestra y la del prójimo. La nece- sidad de seguir las reglas de tránsito y RESPETARLAS como también debemos respetar a todos los usuarios que transi- tan en la calle, del más al menos vulnerable. También, de- bemos exigir a nuestras autoridades que hagan cumplir los reglamentos y que se castigue en caso de que no sea así. En Puebla, han muerto alrededor de ocho ciclistas en lo que va del año. Las razones son diversas, pero siempre es causado por la imprudencia de una persona y por la falta de infraestructu- ra adecuada, con esto, no me refiero a parques lineales que sólo sirven para pasear. Me refiero a señalizaciones correctas, ciclovías y ciclocarriles confinados, y no a la basura que pusieron en el centro histórico donde debería de haber una zona 30, en don- de la bici y el automóvil comparten la calle. En los accidentes de este tipo siempre hay un culpable y lamentablemente casi siempre es el mismo resultado: un ciclista muerto.

Los invito a que seamos más conscientes de nuestras acciones. Si ves a un peatón cede el paso, sólo te quita tres se- gundos. Si ves a un ciclista rebásalo con precaución y con 1.5 metros de distancia. El próximo Marcelo podría ser yo, tu com- pañero de a lado, o algún miembro del personal, pero siempre un ser humano.

Descansa en paz Marcelo, y todos los ciclistas caídos.

Daniela Robledo

daniela.robledoro@udlap.mx