¿Ciclistas imprudentes?

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La razón por la cual casi siempre hablo de la imprudencia de los automovilistas, es porque ésta puede provocar la muerte de alguien. Conozco muy pocos accidentes mortales causados por ciclistas, pero sí conozco bastantes ocasionados por los autos y quien los maneja. También estoy consciente que la imprudencia se puede encontrar en todos los usuarios de la calle, sin importar el sector socioeconómico.

Estoy de acuerdo que sí hay ciclistas imprudentes; sin embargo, he escuchado y visto cómo algunos automovilistas consideran al ciclista en general como imprudente, sólo porque que transitamos por el carril derecho –una garantía del ciclista– “alentando” el tráfico o en otras palabras, estorbando al automovilista histérico. Lamento decirles que la calle es de todos y si se encuentran un ciclista sobre el carril derecho, les pido que lo respeten; él o ella está en plena libertad de hacerlo y si deciden pitarle y mentarle la madre –como me lo han hecho a mi cuando transito por la 31 Poniente– lo que va pasar es que los alcance en el semáforo y les haga saber sutilmente que el imprudente es otro.

Como lo dije anteriormente, sí hay ciclistas imprudentes: los que van en sentido contrario, por ejemplo, ponen en peligro su vida, la de otros ciclistas e incluso pueden provocar un accidente. He visto a muchos estudiantes de la Universidad en bicicleta sobre la 14 Poniente y creo que Tránsito debería de llamarles la atención o ponerles algún tipo de sanción. Esa calle es muy angosta y al ir en sentido contrario, se obstruye el paso de otros ciclistas que van en el sentido correcto, obligándolos a parar y abrirse más a los coches, lo que puede terminar en un accidente o en un buen susto para todos.

Otros ciclistas imprudentes son los que se suben a la banquetas. ¡Los odio! No me explico cómo no entienden que ese pequeño espacio (que además no debería ser tan pequeño) es para los peatones e, ignorarlo, sólo demuestra su falta de respeto, educación y uso de sentido común.

Si exigimos que se cumplan nuestros derechos, debemos respetar los de otros. La calle debe ser un lugar de equilibrio y no una zona de peligro y muerte.

DANIELA ROBLEDO R.

daniela.robledoro@udlap.mx