“Escribo por diversión, jugando con lo sonoro”: Nicté Toxqui

Nicté Toxqui Martínez no sólo ganó el premio Dolores Castro de poesía, emitido por el Instituto Municipal de Aguascalientes, también proyecta hacer una gaceta cultural en Orizaba, Veracruz con los 35 mil pesos que obtuvo en el concurso.

Toxqui, quien es estudiante de la licenciatura en Literatura y está en quinto semestre, explicó que Orizaba es un lugar que no tiene público literario. Al principio, cuando ganó el premio, estaba interesada en hacer un concurso de poesía con dos o tres categorías. Sin embargo, ahora piensa que lo mejor es consolidar una audiencia afecta a la lectura en la ciudad veracruzana.

Ella cree que el arte de escribir es uno que se tiene que disfrutar. Aunque originalmente escribía cuentos, no le gustaban. “Mis cuentos rayaban en lo cursi”, dijo, tratando de pensar exactamente qué no le convencía de sus escritos.

“La poesía me gusta porque usas metáforas e imágenes”, justificó la estudiante, cuyos poemas son escritos en verso libre. Toxqui estuvo interesada en escribir a partir de los 13 años y en primero de secundaria tomó un taller de creación literaria que compartió con otros tres jóvenes.

Toxqui profundizó en el tema de los públicos literarios y reconoció que la poesía está restringida. Al hablar de los libros para jóvenes de la actualidad, admitió que permite que su hermano lea sagas como Los Juegos del Hambre y Divergente: “sé que es su manera de acercarse a la literatura”, con todo, Toxqui dijo que espera que su hermano pronto lea otros autores.

Toxqui actualmente lee poemas de Luz Alvarado y Gerardo Arana: “amo sus poemas”, expresó emocionada sobre el autor.

Isla de los Sacrificios 

panorámica de vaivén y ahogo:

uva de mar, platanares

nieve de mamey, guayabos

su nombre recorriendo el malecón

esquivando erizos y aguamalas

mordisco continuo de los cangrejos

contra mis pasos carcomidos –de espuma:

estoy tirando recuerdos a propósito

buscando pozas a propósito

mi vientre y su faro blanco

–O negativo entre mis aguas–

Si la marea tuviera un nombre: J.

ahogarme a propósito

creer que J. es la luz del faro blanco

aquel ruido ausente de una brillantez cíclica

Buscar el bochorno / entre lugares comunes

un puerto que todavía lejano

pueda salvarme para siempre

enterrarme en la arena:

enterrar el poema, a propósito.

Imaginario (fragmento) 

La casa sufrió el apocalipsis por abril y mayo

cuando los calores fuereños invadieron el hall

y deshidrataron la fuente de la casa

y se deshidrató mi cuerpo,

y sólo esperábamos la huída:

un miércoles:

Nos vamos

dijo mi madre / así fue: a ciegas

todos homicidas. uno a uno y uno.

primero el bebé, luego el abuelo, nuestros bolsillos

todos se fueron matando del susto, de no verse

reflejados en las pupilas del portarretrato familiar:

la familia es un cerco con púas. son sanguijuelas

del otro –olvidemos la sangre fría y heredada–

es más una multiplicación milagrosa, como panes,

como la besucona que traga mosquitos y no piensa

que los mosquitos también tienen una familia.

así se murieron, uno al otro. se mataron. no sé.

no estoy segura. pero se olvidaron que tenían

una convaleciente en cama. me ignoraron a la

hora de morirse. me quedé con la muerte

observando el comedor vacío

esperando / consolándome con valium y cefotoxima

pasó cuando era abril y mayo

y pensamos que vendrían

tiempos mejores.

JENNIFER MC NAMARA G.

jennifer.mcnamarags@udlap.mx