¿No les ha pasado que por más que evitan algo eventualmente lo tienen que vivir? Hace poco pasé por un momento así, y yo, como la mayoría de extranjeros en Japón, tambien traté de eva- dir hasta el último minuto: los “squat toilets”. Éstos, son baños que están a nivel piso y que provocan ataques de pánico.
No te dejan ir al baño a gusto porque uno se preocupa du- rante todo el proceso: antes, mientras y después de hacer tus necesidades. Si bien Japón es un país extremadamente avan- zado en tecnología y muchas otras cosas, si hay algo que los japoneses –y en general los asiáticos– se niegan a dejar evolu- cionar, son estos baños.
Afortunadamente, en las grandes ciudades siempre pue- des encontrar un retrete común y corriente, así como con la versión aventurera de tu inodoro regular, pero las filas son gigantes. Tarde o temprano debes resignarte a intentarlo, la suerte no es eterna.
Si planean visitar Asia o incluso algunos lugares en Europa, prepárense (en internet pueden encontrar tutoriales).
Estos baños son efectivos, sin embargo, puede que las co- sas no salgan como lo planearon. No por nada estos baños tie- nen un aroma particular (practiquen su puntería).
Frecuentemente, estos baños están rodeados de un charco de agua, si aún se sienten muy aventureros, lo que prosigue es acomodar la ropa a la altura de los tobillos o si llevan falda, levantarla hasta la cintura y rezar que no se les duerma alguna pierna o se resbalen; total “no es una aventura si no huele a peligro” o eso dicen por ahí.
ANDREA L. CINTA SÁNCHEZ
andreacinta@live.com
