Después de un largo fin de semana grabando para el 48 Hours Film Project, vengo empapada de cine, feliz, agotada y con una idea engranada en la cabeza: necesitamos más mujeres en la industria cinematográfica, delante y detrás de cámaras. ¿De dónde viene esta idea? En corto, del género que nos fue asignado para producir durante este rally: Film de Femme, un género creado por los organizadores de la competencia para incitar la creación de historias, de y para mujeres, con personajes femeninos fuertes.
Aunque me parece un poco triste que sea necesario “crear un género nuevo” en lugar de tratar a las mujeres como los seres humanos que son y contar sus historias, la propuesta me parece igualmente interesante y bien intencionada. El verdadero truco reside en cómo vemos a una “mujer fuerte”. Los organizadores incluso se tomaron la molestia de especificar que no se trata de “una mujer haciendo lo mismo que un hombre” o matando a alguien.
El truco del asunto, es que lo que nos hemos acostumbrado a definir como “mujer fuerte” sería simplemente un personaje masculino bien hecho: redondo, con virtudes y defectos, metas, historia, personalidad, etcétera. Sin embargo, los medios han sido tan malos para representar a las mujeres en pantalla, que hemos aprendido a considerar a este arremedo de personaje como la “mujer normal” y a la “súper mujer” como un personaje fuerte, incluso cuando carece de características básicas humanas.
¿Qué se necesita para crear a un «buen» personaje femenino? Mujeres. No porque los hombres no puedan entendernos, sino porque nuestras experiencias de vida deben ser contadas para representarnos como los seres humanos que somos en pantalla. Se necesitan guionistas, camarógrafas, directoras y productoras en la industria para arreglar el problema desde adentro.
Series de televisión como Supergirl, Agent Carter o How To Get Away With Murder han hecho un esfuerzo por crear personajes femeninos multifacéticos, pero se han enfrentado a la resistencia de una industria que resiente el cambio y teme ceder ante estas nuevas expresiones de poder que no corresponden con su percepción del mundo.
Ser una pequeña parte de este cambio con mi participación en el rally me ha dejado, al mismo tiempo, un buen sabor de boca y una resolución clara del largo camino que queda por andar.
Sofía Marlasca Couoh
sofia.marlascach@udlap.mx
@sofmarla