Soluciones a medias
Ignorados en la cotidianidad están los problemas de movilidad del Campus. Cuando recientemente una amiga necesitó la infraestructura para desplazarse, me di cuenta de la precariedad de la situación. Preguntando un poco más, escuché las historias de personas que han pasado por lo mismo: elevadores descompuestos, rampas llenas, pisos irregulares y poca tolerancia entre los compañeros. Aunque pasando por los pasillos veía las instalaciones, asumía ignorantemente que eran suficientes tan sólo por existir.
Hace un par de años circuló la historia de un estudiante con discapacidad motriz cuya solicitud fue negada al aplicar en Colegios Residenciales de la Universidad. En respuesta se dió una razón al parecer nada ocasional: la Universidad no cuenta con la infraestructura que le permita desplazarse (Guzmán, 2021; MTP Noticias, 2021). Aunque cabe aclarar que el joven ya fue aceptado en un Colegio Residencial, desde mi opinión como estudiante, me parece que este este tipo de situaciones sólo se abordan cuando empieza el ruido mediático aunado a las voces estudiantiles en conjunto, siendo así una alternativa a este tipo de problemáticas.
Considero, como muchos, que es obligación de la Universidad tomar medidas al respecto. Solo hay cinco elevadores en el Campus y algunos están constantemente descompuestos sin fecha clara de reparación. Las rampas se usan como atajo por estudiantes desesperados por llegar a sus clases. Aunque estéticos, los senderos del Jardín Central, por ejemplo, son complicados de atravesar por sus desniveles. Dos son las problemáticas evidentes: ineficiencia e intolerancia. La primera es inamovible y le compete a la Administración. Es su obligación proporcionar el ambiente necesario para que todos los estudiantes accedan a la educación en el Campus. Lo segundo es cuestión de empatía estudiantil. Me incluyo cuando digo que nos hace falta consciencia y amabilidad. No sólo se trata de actuar al ver la necesidad ajena, es preguntar e interesarse, en este caso, de las experiencias para nada homogéneas de la vida universitaria. Si la UDLAP somos nosotros: ¿Qué clase de personas queremos ser?
Alejandra Gallardo Díaz
Editora en Jefe y de Opinión
alejandra.gallardodz@udlap.mx
Referencias
Guzmán, A. (6 de mayo, 2021). Apoyemos a Luis Antonio Flores, deportista mexicano que quiere entrar a la UDLAP. LJA.MX. https://www.lja.mx/2021/05/apoyemos-a-luis-antonio-flores-deportista-mexicano-que-quiere-entrar-a-la-universidad/
MTP Noticias. (2021). Niegan a Luis Antonio, joven con discapacidad, una habitación en Colegio Universitario de la UDLAP. MTP Noticias. https://mtpnoticias.com/deportes/niegan-a-luis-antonio-joven-con-discapacidad-una-habitacion-en-colegio-universitario-de-la-udlap/?amp=1