A lo largo de los años se ha romantizado el 14 de febrero como el Día del Amor y la Amistad. Han pasado dos meses desde entonces y todo parece igual, tal vez porque a ese día le prestamos mayor atención, se pueden apreciar más parejas por todos lados y amigos dándose regalos, además un aire en especial de color rosa y rojo cabe especificar.
Como escritores tratamos de romantizar todo o de hacer notar lo que no muchos ven. Desde mi perspectiva este año fue diferente. El primer año en la Universidad conlleva muchas adversidades y sin darme cuenta llegó el 14 de febrero, pero se sentía normal: clases, escuela, transporte, calor y una rutina cotidiana. A pesar de hacer planes con mis amigas y darnos un espacio para convivir de manera diferente, quería hacer algo más, algo especial, algo personal.
Fue así como al entrar a la Biblioteca de la Universidad me encontré con una actividad que sin duda repetiría, se llamaba: Cita a Ciegas. Consistía en tomar un “paquete” donde se podía leer una frase de aquel libro. Podías elegir entre diferentes tamaños y llevarte el que más te llamará la atención, pues el reto era abrirte a nuevas experiencias y conocer literatura diferente.
El libro que me tocó fue “Tratado de la Pasión” de Eugenio Trías, que llamó mi atención pues la descripción de este era una pregunta bastante cautivadora:
¿O no es la pasión lo más parecido a una fogata que desde dentro de nosotros mismos inflama nuestras vísceras, intoxicándolas de placer y sufrimientos, conduciendo nuestros músculos y nuestros nervios allí donde Ella y sólo Ella pretende y quiere, hasta hacer de nuestro ego un simple juguete o títere que boga vanamente contra viento y tempestades?
(Trías, 1979)
Aborda el tema de la pasión desde una perspectiva filosófica y cultural. El autor analiza diversas pasiones humanas, como el amor, el odio, el deseo, la envidia, entre otras, y examina cómo éstas afectan nuestra existencia y nuestra relación con los demás.
Para mi sorpresa, me gustó mucho intentarlo; a pesar de no ser fanática de este género de libros, fue agradable darme un ratito para tiempo y espacio propio. Además, aproveché para sentarme en las Áreas Verdes para leer un ratito el libro que había tomado.
«En un mundo lleno de ruido, la paz se encuentra en el silencio de un respiro profundo.»
Justo González
Si vamos a romantizar la vida que sea también sobre lo que vivimos con nosotros mismos, lo que nadie ve. Quiero decir que no solo agradezco a la Universidad por este tipo de ideas, sino que, como estudiante los invitó a que nos demos ese espacio en un mundo tan cambiante y rápido, pues de vez en cuando todos necesitamos un pequeño respiro en forma de libro. Que las fechas especiales se vuelvan todos los días y todos los días se vuelvan fechas especiales; no más color rosa y rojo, volvamos al azul, verde y todos los colores también un momento adecuado.
Andrea Rueda Ramírez
Reportera de Lado Alterno
Fotografía: Andrea Rueda Ramírez