Septiembre, un mes para recordar

Septiembre llega, un manto gris y frío,
recuerda un abismo que casi me tragó.
Años atrás, la muerte me susurraba,
un futuro incierto, una vida que se apagaba.

Quería un mañana, un lienzo sin manchar,
pero el dolor me ahogaba, sin dejarme respirar.
Pensé que no merecía la luz del sol,
que mi existencia era un peso, un error.

No me rendí, un futuro me impulsó
a luchar por la vida, a no ser derrotada.
Pero la sombra aún me persigue,
y a veces la duda me dice que no soy amada.

Sin embargo, hay manos que me sostienen,
sonrisas que me iluminan, voces que me alientan.
No saben el abismo que casi me llevó,
pero sus palabras me dan fuerza para seguir.

Sus ojos brillan con una luz que me contagia,
un calor que me recuerda que la vida vale la pena.
No lo saben, pero me regalan un nuevo amanecer,
y con ellos, aprendo a vivir, a querer, a creer.

Septiembre llega, un mes para recordar,
que la vida es un regalo, que no hay que olvidar.
Aunque la lucha sea dura y el camino incierto,
hay gente que me ama, que me da su aliento.

Y sé que juntos, podemos vencer la batalla,
que la vida es un viaje, que hay que disfrutar.
Septiembre es un mes para recordar,
que la vida es un regalo que hay que amar.

Alison Rincón Lozada

Reportera de Opinión

alison.rinconla@udlap.mx