Apiádate

Foto en altar
Deseo poner la foto
con la esperanza
de que un día
regreses
Deseo colocar la fruta
que en tu paladar resbalaba
y la bebida
a la interperie
de tu boca
Deseo ponerte en el altar
por si te asomas
en la llama de la noche
Deseo volver a ver
a esa persona
que ya no más
Deseo y no puedo
poner en el altar
la persona que fui
la persona que perdí
Observar
No quiero admitir
que te conocí por una foto
La foto la he detallado
durante años
Anhelo hablarle
o
al menos
escuchar
su voz
De tanto estar frente a ella
juraría que hasta somos amigos
por todo lo que le he confiado
al tono sepia de tu imagen
Es como si desde ese lugar
tan lejano a mí
tan antiguo
hicieras siempre lo mismo que yo
Observar.
Te quiero viva
Ahora estoy en cama, buscándote entre las paredes.
El sentimiento más profundo
que he encontrado en años.
Siento decepcionarte
pero
no durará …. mucho.
Quiero salir y correr entre las flores,
olvidar mi pesadez inútil y
encontrarte de nuevo
escondida entre la tierra.
Quiero sacarte al sol
y
que revivirte de energía.
Así durarías más días tiempo.
Viva, completa y feliz.
Hermosa
y no huida por los que
te conocen erguida.
Lo único que quería era ser la luz
que tú merecías.
El amor que siempre ofreces
y que no te dan.
Sobrevivir de tu mano
y no de la de él.
“Sofía (o Camila, o Fer, o Dana, o Ximena, o Esmeralda o Valentina) y su castillo de arena”
Me gusta tu aroma.
Es el mismo que el de José.
Me agrada mucho.
Pero mientras veo a mamá
tirada en el suelo
llorando,
el aroma
es ceniza.
No sé
si es eso
lo que lastima los ojos de mamá
O los parches
coloridos
alrededor de sus órbitas.
Ella
acaricia mi cabello
con sus dedos carmesí.
Mientras tú
acercas el cristal
a tu boca.
Recorriendo tu garganta,
tu dueño
te obliga
a levantarte.
Me separas
de mamá.
Ordenas
a José
a llamar
a la policía.
Ocurrió
una desgracia en la familia.
me tomas
de la mano
y con la
calidez
que te falto cada día,
me llevas
a recorrer el jardín.
Es de noche.
Se ve
mágico.
Como un
parque de diversiones.
El bullicio del día
se convirtió
en los sollozos
de mi hermano
de 10 años
al teléfono.
¿Escucharán los vecinos?
¿Habrán escuchado alguna vez?
Matilda,
la vecina,
jamás
me mira a los ojos.
Supongo
que nunca lo hará.
Mamá tiene miedo.
Y yo, tengo frío.
Me recuestas
bajo el madroño
que plantó
el verano pasado
y que comenzó
a florecer
hoy mismo.
Me entierras
como en la playa.
Pero
esta vez
al lado
de donde
enterraste a Terry.
Pasan los años.
Me quedo petrificada.
Con los pies
y cabeza
fuera de la arena.
Y mi cara
impresa
en una lona.
Con
tu número
cifrado
abajo de un
SE BUSCA
Para ver
si alguien,
encuentra
tu
castillo
de arena.
O más bien,
a la
princesa
que vive
en él.
Sobre la autora:
Mi nombre es Renée Mason Cifuentes, nací en 2005 en Chiapas, y soy una estudiante de la licenciatura en Literatura en la Universidad de las Américas Puebla. Desde pequeña disfruto de leer y escribir poemas, lo que me han llevado a participar en distintos cursos de poesía al igual que competir en exposiciones literarias. Tras entrar a la universidad colaboré en grandes talleres del área y con ello participé en el concurso anual del centro de escritura de la universidad “Los días enmascarados”, obteniendo el primer lugar en poesía. Actualmente soy la presidenta de la mesa directiva de literatura siendo parte del consejo estudiantil de la universidad. Inicialmente reconocí la escritura como una forma propia de expresión y liberación, pero actualmente la creación literaria es una protesta a la sociedad. Hoy en día ser jóvenes significa algo aún más poderoso de lo que significó antes, tenemos más fuerza y movemos al mundo a la dirección que permitimos que los demás lo lleven, nuestra creación literaria es el movimiento que lo mueve o más bien que lo intenta mover. Ahora tenemos una voz más poderosa de la que imaginamos, el cambio está en nuestras palabras porque deseamos que sean escuchadas y si estamos dispuestos a cambiar e influir debemos ser capaces de escuchar para luego hablar. La literatura siempre ha sabido llevar la corriente de la sociedad y aprovechar el espacio de habla para compartir algo que no solo ofrezca conocimiento y sentimentalismo sino un reclamo también es clave para la creación de la misma humanidad, pues somos nosotros quienes viviremos en el mundo que dejamos que otros construyan.
