Vías que visten flores, velas y colores,
Sobre las que pasa un tren que de avanzar no dejará,
Pisadas que con prisa deambulan entre vagones,
Ignorando que estos, algún día a su fin llegarán.
Blancas pinceladas que aparentan lo que hay bajo la piel,
Y que tras sus máscaras esconden el miedo a un día huesos ser,
Caminos de flores guían a quienes del tren han bajado,
Y velas arden esperando a quienes partieron de su lado.
Sobre las vías flores han dejado,
Ignorando que un día serán la razón por la que sus pétalos sean cortados,
Y que sus sonrisas colgarán sólo tras un marco,
Uno cuyo cristal reflejará los ríos que un par de ojos habrá llorado.
Pero mientras tanto, las vías han de decorar,
De vagones pasarán como si en la estación nunca hubiesen de bajar,
Y en la valija llevarán a sus amores, sueños y dolores,
Esperando conservarlos al llegar a la Ciudad de las Flores.
Sobre la autora:
María José Lavalle. (Teziutlán, Puebla, 2005). Actualmente estudia Administración de Negocios Internacionales en la Universidad de las Américas Puebla. Además de su interés por los negocios, tiene una inclinación por la escritura, siendo la poesía el género literario que practica. En 2023, participó en el concurso de escritura “Los días enmascarados” en la categoría de poesía, donde obtuvo una mención honorífica. Viene de una familia cuya pasión por la lectura y la escritura heredó. Desde pequeña mostró interés por la lectura y posteriormente comenzó a escribir pensamientos que, poco después, derivaron en poemas, mismos que lleva acumulados para algún día publicar en forma de poemario. La creación literaria, para mí, como joven, radica en compartir con palabras la pasión y dolor del corazón. Como el Dr. Iván Vázquez mencionó durante sus talleres de poesía; “La poesía representa el aire de nuestros días”, y no podría estar más de acuerdo con él. Personalmente, considero que, a través de la poesía, transmitimos esas ideas, vivencias y sentimientos que no podemos callar, y, que al plasmarlos sobre el papel no solo nos dan paz, sino que nos permiten compartir nuestro sentir con el mundo. Además, son dichas palabras las que abrazan a quienes nos leen y en ellos preguntas han de cultivar, mismas que les permiten perderse para volverse a encontrar mientras las respuestas han de buscar.
