Hay ocasiones donde creemos tener el tiempo del mundo para hacer algún pendiente, sin embargo, lo vamos postergando hasta llegar a la fecha límite y nos preguntamos si es flojera, holgazanería o algo más; por qué las horas avanzan y tú no.
Actualmente, “procrastinación” es un término muy famoso que explica aquellos momentos. Este es un fenómeno tan común y, a menudo malinterpretado, que se ha convertido en una parte importante de nuestra sociedad.
Pero, ¿qué significa realmente procrastinar? En términos simples, procrastinar es el acto de posponer tareas o decisiones, a menudo a favor de actividades más placenteras o menos difíciles. Estudiando su etimología, en el griego antiguo akrasia se explica cómo hacer algo en contra de nuestro mejor juicio.
Por ello, más allá de la pereza o flojera, la procrastinación refleja una serie de factores psicológicos y sociales que merecen ser explorados.
Es aquí cuando entra la cultura de la inmediatez; actualmente vivimos en una era donde la inmediatez es la norma. Gracias a la tecnología, tenemos acceso instantáneo a información, entretenimiento, comunicación y más. Ejemplo de ello son las redes sociales como TikTok donde 15 segundos, es la duración del vídeo más pequeño y que con un simple scroll, pasamos cuantos videos queramos. Dando así, una cultura de la gratificación instantánea que ha moldeado nuestras expectativas y hábitos en todos los aspectos de nuestra vida.
Buscamos resultados rápidos y soluciones inmediatas; el tiempo se ha convertido en un recurso escaso y valioso. Esta búsqueda constante de rapidez ha llevado a muchos a evitar tareas que requieren esfuerzo y dedicación. La procrastinación, al final, es una vía de escape del estrés que conlleva al cumplir con nuestras tareas, las cuales no ofrecen resultados inmediatos. Y en lugar de enfrentarnos a las dificultades, preferimos dejarlas y distraernos con actividades más placenteras, como estar en redes sociales o ver series en plataformas de streaming.
Si bien, la cultura de la inmediatez cumple un gran papel para la procrastinación, también existen otras razones detrás, tales como el miedo al fracaso, por la presión abrumadora de alcanzar estándares o complacer a los demás. La falta de motivación o de conexión emocional con lo que hacemos, puede llevarnos a postergar actividades importantes. Igualmente, la sobrecarga de información disponible hoy en día causa indecisión sobre qué camino tomar o qué tarea priorizar.
Todos estos elementos en conjunto crean una fórmula que se transforma en un ciclo irracional y difícil de romper. Donde el procrastinar nos genera sentimientos de culpa y ansiedad, lo que a su vez alimenta más a la procrastinación. Es un círculo vicioso que se crea al evitar las inquietudes emocionales asociadas con el trabajo pesado.
Hay que reconocer y entender en nuestras cabezas que la procrastinación no es simplemente una cuestión de falta de disciplina; es un reflejo profundo de las presiones sociales y culturales que enfrentamos hoy en día. Para combatirla, hay que aprender a valorar el proceso de creación de alguna tarea, al igual que el resultado final. Pues ambos procedimientos ayudan a establecer en nosotros un hábito que valora el esfuerzo y la perseverancia para cumplir un pendiente.
Quizás al final, lo importante es preguntarnos: ¿cuáles son nuestras prioridades?, ¿cuán rápidos debemos ser? Entender nuestras tareas, organizarlas y darle el tiempo necesario a cada una, nos ayudará a encontrar un equilibrio entre la inmediatez y nuestros esfuerzos. En fin, lo que hay que aprender es a valorar los procesos, ya que estos nos ayudan a crecer y comprender nuestros límites y errores.
Karen Monserrat Pérez Delgado
Columnista de opinión
Referencias
Anzenberger/Redux, M. W. (2024, 10 abril). La cultura de la inmediatez podría quemarnos: qué hacer para combatir la constante sensación de urgencia. National Geographic. https://www.nationalgeographic.es/ciencia/2024/04/cultura-inmediatez-efectos-salud-soluciones-combatir-constante-sensacion-urgencia
Lieberman, C. (2019, 26 marzo). Procrastinar no es un asunto de holgazanería, sino de manejo de las emociones. The New York Times En Español. https://www.nytimes.com/es/2019/03/26/espanol/como-evitar-la-procrastinacion.html
Madrid, A. P., & Madrid, A. P. (2022, 13 septiembre). Qué es procrastinar y cómo dejar de hacerlo. Aesthesis Psicologos Madrid. https://www.psicologosmadridcapital.com/blog/que-es-procrastinar-y-como-dejar-de-hacerlo/