No sé quién soy.
Me gustaría decir que soy una soñadora
pero
ni siquiera
tengo
sueños.
Sé que puedo ser muchas cosas,
estoy demasiado cansada como para intentar cualquiera de ellas
y
tengo
miedo.
Tengo miedo de que esto sea
todo lo que alguna vez seré.
Que, como decían los
romanos,
nunca
seré
más
que
polvo
y
sombra.
Tengo miedo de que algún día desaparezca
entre
el viento
y que lo único
que quede de mí sea
el
olor
a
tu
piel
sucia
y el
entramado
del
lápiz
sobre
el
papel.
Tengo miedo de que un día
ya no queden
méritos
que me
recuerden
Y que entonces
tú
me
olvides.
Tengo miedo de que las estrellas
que forman mi cuerpo
vuelvan
de
nuevo
a
ser
cenizas
Y que mi figura invisible
sea
incapaz
de
atenuar
la
luz.
Tengo miedo de que un día
no sea más que
el
suelo
que
pisas
o los
primeros
rayos
de
sol
al
amanecer.
Tengo miedo de
diluirme
con
la
lluvia
y de ser solo
algún
reflejo
perdido
en
tus
ojos.
Tengo miedo de que
me
trague
la
tierra
y
la
oscuridad
me
abrace,
y convertirme así en
polvo
y
sombra.
Larissa Monserrat Romero Sánchez.
Reportera de Lado Alterno