Interrogatorio: ¿¡Dónde está la planta!?

—¡Por última vez! ¿¡Dónde está!? —Y aunque su voz retumbó hasta en el último rincón de mi tímpano, aún no perdía la paciencia.

—Ya le dije, señor, la molí.

—¿Es que tú me estás tomando el pelo? —volvía a sacudirme.

—No, señor. Ya le conté lo que hice. Si no me cree, problema suyo.

—¡Ya! ¡Me cansaste! Si no me dices dónde está…—

Con cada grito que dio hasta ese momento acabó con mi paciencia.

—A ver, señor —alcé la voz, levantándome de la mesa en la que ya me había estado interrogando por casi una hora—. Yo no la tengo, ya le dije, la molí. Le contaré todo una vez y más le vale que esta vez me ponga más atención, porque si no me cree, ni usted ni yo nos iremos nunca de aquí.

—La planta estaba en aquella maceta, en el jardín de la señora Verónica, quien la cuidaba con amor por ser la más curativa de todas, una planta de árnica, usada tradicionalmente para el alivio sintomático de afecciones musculares localizadas como dolor, rigidez, torceduras, magulladuras e hinchazón a causa de golpes.—Apenas comenzaba cuando:

—Ve al grano —dijo el señor impaciente.

—Yo estoy contando la historia, ¿sí? —le grité de regreso—. Bueno, como le decía, la planta estaba al resguardo de la señora Verónica hasta que sus hombres se la robaron, dejando a la señora Verónica muy adolorida por tanto forcejeo, dolor muscular y rigidez que suelen aliviarse con preparaciones tópicas de árnica de uso cutáneo. Espero recuerde esa parte, porque en cuanto termine será la que aún le reprocharé cuando terminemos.

El señor me miró con un gesto de disgusto. Yo proseguí:

—La señora Verónica, con dificultad, intentó pedir ayuda, pero nadie pasaba por ahí. Sus hombres, en cambio, con hambre y con razón —porque ni tiempo para comer me enteré que les da—, llegaron al puesto de quesadillas de mi familia. Ahí platicaron de su gran misión, dejando aquella planta en una de las sillas, desatendida. Y tras escuchar semejante historia y al ver que se trataba de una de las macetas de la señora Verónica, por supuesto que no me la pensé: la tomé y fui a verla.

Sus hombres ni cuenta se dieron. Llegué a casa de la señora Verónica, quien con dificultad caminaba hacia la puerta de su casa.

—Señora Verónica —la llamé para entregarle la planta.

Cuando la extendí, me dio un frasco, un gel tópico de árnica indicado para adultos y niños mayores de seis años, utilizado para aliviar el dolor por golpes, torceduras o rigidez muscular.

No entendía por qué, pero al escuchar las voces de sus hombres arranqué la planta con todo y raíz y la metí en el bote, moliéndola sin otra opción para que cupiera.

La señora Verónica sumergió sus dedos y los sacó llenos de un gel que olía como la planta, un medicamento tradicional a base de plantas, de uso exclusivo cutáneo, que se aplica sobre la piel de dos a cuatro veces al día. Levantó su playera ligeramente y lo untó en su espalda.

—Y justo cuando iba a cerrar el bote, aquellos changos me jalonearon hasta llegar aquí.

—Mentirosa, ¿cómo quieres que te crea que la señora Verónica se untó eso?

—Pues pregúntele a ella, porque todos los dolores y moretones que le dejaron sus hombres ya no los tiene.

—Mentirosa, ¿cómo lo sabes?

—La tiene atrás de usted.

El señor se puso blanco, como si hubiera visto un fantasma. Volteó lentamente y, con un tono de gusto falso, dijo:

—Mi amor…

Mientras que a la señora Verónica no se le quitaba la cara de desprecio.

Nota: Este pequeño relato fue escrito para una tarea de la materia de Neuromarketing en la que un texto plano de algún medicamento genérico, se reescribió a uno descriptivo. Como anexo, encontararan el texto plano. 

Anexo:

ArnicaMed Gel de Árnica 100ml

¿Qué es ArnicaMed?

ArnicaMed gel de árnica es un medicamento tradicional a base de plantas y se utiliza para el alivio sintomático de afecciones musculares localizadas como:

  • Dolor.
  • Rigidez.
  • Torcedura.
  • Magulladura e hinchazón a causa golpe.

Las indicaciones del gel Arnicamed se basan en el uso tradicional.

¿Para qué sirve ArnicaMed?

ArnicaMed gel tópico de árnica está indicado para adultos y niños mayores de 6 años, para aliviar el dolor por afecciones musculares como golpes, torceduras o rigidez muscular.

¿Cómo usar ArnicaMed?

Siga las instrucciones contenidas en el prospecto, o las indicadas por su farmacéutico. En caso de duda, pregunte a su médico o farmacéutico.

Dosificación

  • La dosis recomendada en adultos es de: Aplique una franja de 2 a 10 cm de gel sobre la zona afectada. Utilícela de 2 a 4 veces al día.
  • La dosis recomendada en niños mayores de 6 años y personas de edad avanzada es de: Aplique una franja de 2 a 10 cm de gel sobre la zona afectada. Utilícela de 2 a 4 veces al día. La misma dosis que en adultos.

Administración

  • Exclusivamente de uso cutáneo.
  • Puede utilizarse este medicamento sobre la piel, pero no en la zona cercana a los ojos, nariz, boca, u otras áreas sensibles.
  • No aplique el gel si su piel está abierta o irritada.
  • Cierre el tubo después de cada uso para su conservación correcta.
  • Antes de abrir el tubo por primera vez, compruebe que el sello esta intacto. Quite el sello antes de utilizar el medicamento.
  • Por su contenido en etanol, este gel no debe usarse cerca de llamas abiertas, cigarrillos encendidos o dispositivos que generen calor.
  • Si no siente mejoría en el transcurso de 1 semana, consulte a su médico o farmacéutico.

Enlace: https://www.farmasoler.com/medicamentos/arnicamed-gel-100ml-662298.html?utm_source=chatgpt.com

Gabriela Huitrón García 

Editora en Jefe

gabriela.hutronga@udlap.mx