MI PEOR ENEMIGO: EL TRANSPORTE PÚBLICO

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Creo que existe un villano en común en las calles: el transporte público. Cuando voy en bici, el transporte colectivo representa un peligro inminente para mí. Generalmente, son imprudentes, no respetan absolutamente nada y lo peor, se creen dueños de la calle. Al ir en automóvil también son un peligro y fastidio, ya que prácticamente hacen lo que les “rehinche la gana”.

De acuerdo al Reglamento de Tránsito de Movilidad y Seguridad Vial, en su capitulo décimo, a diario se realizan 3 millones 579 mil 206 viajes en la capital. El 80% de las personas utilizan transporte público y tan sólo el 20% son vehículos privados. Por lo tanto, no me explico por qué utilizar el transporte público es un deporte extremo o una historia de terror. Una vez, un profesor de la Universidad nos dijo: “si quieren saber cómo está el país, súbanse a un camión.” Tristemente, esto es muy cierto, creo que nuestras calles y nuestro transporte público son un re ejo de la sociedad mexicana y del gobierno.

La verdad es que dudo que gran parte de la comunidad estudiantil se haya subido a un camión aquí en México. Tenemos la creencia de que usar el camión es de pobres y de nacos, aunque debería de ser todo lo contrario. Dicen por ahí que “el país más desarrollado no es aquél en donde el pobre tiene auto, sino aquél donde el rico usa transporte público”. Entonces, ¿qué es México?

Queremos parecernos tanto a Estados Unidos o a países europeos, queremos tener sus tiendas, sus automóviles, su riqueza, pero nos deberíamos de jar en las cosas que tienen un beneficio colectivo. Por ejemplo, un sistema de transporte público de calidad, muchas veces intermodal, como en el caso de NYC: seguro, e caz, e ciente y digno para cualquier persona, sin importar el estatus económico. En cambio, aquí te subes a la Ruta 3 y pareces ganado transportado. Creo que muchos de los problemas de movilidad que presenta México son causa de un sistema de transporte público ineficaz y horrendo, por lo tanto, la gente pre ere utilizar el coche. Tendría que ser al revés, usar el transporte público debería ser la opción principal de los ciudadanos.

Daniela Robledo R.

daniela.robledoro@udlap.mx

@Danny_R2