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Debatir ayuda a que te crezcan las orejas

Hace cuatro años empecé en el mundo del debate académico y hoy lo considero mi arma más fuerte en la lucha por la educación mexicana.

 – ¿Y qué es el debate académico? – Es una disciplina que busca proponer una moción dilemática con una postura a favor y una en contra para defenderla. Sí, es la disciplina de los ñoños más extrovertidos (o así lo intento explicar a mis tíos en Navidad). Aunque esto tampoco es totalmente cierto. Es la actividad que busca darle un propósito a la oratoria y la improvisación. Es una forma divertida de reflejar las tediosas clases de metodología de la investigación; pero sobre todo es el arte de la escucha. Sun Tzu alguna vez nos ilustró con la imagen de una defensa que prioriza la estrategia. Una defensa paciente y educada (1521). Porque la defensa más efectiva es aquella que entiende cada pedazo logístico de su oponente. La mejor defensa es la que escucha y comprende antes de criticar. Vivian Garciacano, en su libro Aprende a Debatir (2020) explica que debatir nos ayuda a resolver conflictos, y es que la vida es verdaderamente más sencilla cuando entendemos y empatizamos con nuestra arraigada oposición, no para pelear, si no para resolver.

¡Sorpresa! Debatir no ayuda a que te crezcan las orejas, pero definitivamente es una herramienta para que tus argumentos sean menos radicales y más atingentes a una realidad imparcial.

Y sí, este es también un anuncio para que, si te interesa el debate académico, te des la oportunidad de entrar a la organización estudiantil de DebSoc. Porque debatir te enseña a defenderte, pero con los ojos que ven los dos lados de la misma moneda.

Ahora bien, ¿por qué considero el debate académico como herramienta en la lucha por la educación mexicana? Porque estoy convencida que México está en un grito de auxilio para que los jóvenes seamos menos pragmáticos, a que dejemos de encontrar paz en la inconformidad. Mi lucha es por la educación crítica, es decir, la educación del pensamiento crítico verdaderamente mexicano. La que nos acerca a nuestra realidad política.

Yo te invito a ver el debate académico como un arma de protesta más que una actividad extracurricular (aunque tu currículum sí se vería mejor), y si no te interesa la idea de dedicar unas horas extra de tu semana a practicar, te invito a hacer un ejercicio:  La próxima vez que luches por una idea, -llámese fútbol, guerra, política o toros- escucha, anota, cuestiona, y hasta entonces, argumenta. Que así quizá algún día te crezcan las orejas y más grande se hará ese mundo llamado criterio. Eso sí lo prometo.

Termino con una frase me encanta: “El pensar es el sacramento del hombre libre” Yo te invito a debatir, a resolver y a que aprendamos a pensar en equipo.

Colaboración con DebSoc

Julieta Sierra Banegas

julieta.sierrabs@udlap.mx

Referencias

Sun-Tzu. (1998). El arte de la guerra. Editorial Fundamentos.

Garciacano Barba Vivian (2021) Aprende a Debatir: Aplicando las 3 técnicas básicas para ganar un argumento.