Los Arquetipos son símbolos que se repiten en las historias y tienen la peculiaridad de que se han encontrado los mismos símbolos en historias de distintos lugares a través del mundo en distintas épocas, lo interesante es que no hay conexión entre estas culturas. En esta nota, la madre devoradora es lo contrario a la madre misericordiosa y se ve reflejado en múltiples personajes de la literatura.
En la madre devoradora se representan las inseguridades y miedos de una madre, miedo a quedarse sola, miedo al abandono de su hijo. Esta mujer porta la máscara de la benevolencia y de la sabiduría, sin embargo, detrás de esa fachada existe una persona cínica y egoísta. Es un círculo vicioso en el que la madre mima a su hijo, haciendo todo por él: cocinándole, lavando su ropa, tendiendo su cama, aconsejándole, eligiendo sus amigos, etc. La madre está creando una dependencia en la que el hijo no puede vivir sin su madre, pues no ha desarrollado las habilidades para ser una persona libre y competente. Esto lo hace con la intención de que el hijo nunca la abandone. El razonamiento de la madre devoradora es el de proteger a su hijo a cualquier costo, incluso si el precio es su libertad. Para la madre devoradora, esto es un intercambio justo, la madre recibe el afecto y la compañía de su hijo para toda la vida, mientras que el hijo mantiene todas sus necesidades satisfechas y cuenta con la comodidad de no tener que esforzarse por ello.
Un personaje del que es necesario aprender es Sonia, la madre de Eddie Kaspbrak en el libro Eso de Stephen King. Sonia es una persona neurótica que siempre cuida a su hijo, se preocupa por su salud pues tiene la noción de que es muy débil. Lo protege incluso de las cosas que no representan un riesgo, una característica de las personas neuróticas es que tienen aversión a las emociones negativas como el estrés o el miedo, por lo que quieren controlar el entorno para sentirse en paz. En el desarrollo de la vida de Eddie, el doctor de cabecera de la familia, el señor Baynes, lo lleva a un cuarto porque quiere discutir seriamente acerca de su “enfermedad”. El doctor Baynes le comenta a Eddie que el inhalador funciona exclusivamente como un efecto placebo y que no lo necesitaba realmente. A su vez, también le dice que su madre lo había hecho dependiente a este aparato y lo había convencido de que lo necesitaba para su día a día. Eddie se da cuenta de que su propia madre le inculcó una enfermedad para justificar la sobreprotección que le daba y poder así limitar su libertad.
Es muy difícil para las madres conciliar el cambio en la relación con su hijo cuando éste crece, la transformación es tan dolorosa que se asemeja más al desprendimiento de ese vínculo, sin embargo, es un paso necesario para que el hijo pueda explorar el mundo por su cuenta. Tomar riesgos es una forma real de aprender y conocer el entorno que nos rodea. A veces debemos jugar con fuego y esto es ponernos en riesgo, sí, pero está bien porque nosotros somos los únicos que sufriremos las consecuencias de nuestros errores. Está claro que nuestros padres quieren lo mejor para nosotros, pero hay que discernir cuando sus consejos o sus reglas están afectando nuestro desarrollo.
José Pablo Aguilar González
Reportero de Lado Alterno