Tacita de Talavera
regálame tu amargura,
lo que me hacía sobrevivir
a los pesos de lo que no tiene cura.
Tacita de Talavera
cuida a quien de ti beba,
el día que llueva no lo dudo,
sé que en mí se hará un nudo,
solo te pido que cuides
de tu preciso interior oscuro.
Tacita de Talavera
tu tamaño se asemeja
a la palma de quien te entrega,
truenan los huesos de donde naces
así como de Adán salió Eva.
Tacita de Talavera
que desde tu espuma
sé lo que me espera
¿por qué no me dijiste?
que tú ya estabas rota.
Tacita de Talavera
en mis sentidos vas a estar
hasta que Dios me deje olvidar,
ojalá tu aroma sea el que yo emanara,
tacita, aquí está quien todavía te ama.
Armando Toribio Jiménez.
armandotoribiojz@udlap.mx
Reportero del lado altero