NO SOY DE AQUÍ, NI SOY DE ALLÁ
Cuando me invitaron a marchar, no fui porque no creo en las marchas. Cuando me invitaron a unirme a las fuerzas juveniles de cierto partido político, no acepté porque no confiaba en los “líderes” de estos grupos y sus intenciones. Durante un tiempo me sentí en un limbo. Los primeros me llamaban “miedoso”, “conformista”, “ignorante”. Los segundos me tachaban de “revoltoso”, “acarreado”, “pejezombie”. Después me … Seguir leyendo NO SOY DE AQUÍ, NI SOY DE ALLÁ